La marca y el consumidor

la marca y el consumidor

la marca y el consumidorToda marca tiene, o al menos pretende, crear con el consumidor una relación estrecha, íntima. Ese es el objetivo, claro, pero no tan simple de conseguir. Y las que logran establecer ese vínculo, esa relación y que el consumidor sea capaz de así sentirla habrán ganado una parte muy importante del terreno en una jungla de dura competitividad.
Ahora bien, ¿qué es lo que tiene el poder de crear esa relación? Esencialmente, la comunicación, que sobra decir que leva intrínsecamente ligado el diseño y la identidad corporativa.

La publicidad de una empresa o marca supone, sin ninguna duda, el brazo armado de la misma. Pero, ¿quién sabe esgrimir esa poderosa arma?, ¿cuándo se debe hacer uso de ella?, ¿de qué manera resulta más eficiente? y, sobre todo, ¿es suficiente simplemente exhibirla?

No siempre se utilizan ni tienen cabida los mismos recursos, que pueden ser tanto propios y directos como externos. En función del medio seleccionado serán convenientes unos u otros. Eso sí, siempre deben girar en torno a l marca y no del nombre, porque tal y como ocurre con las personas, una marca no es solo un nombre. Cierto es que debe tener un nombre, como cualquier persona, pero también debe poseer, como poseemos cualquiera de nosotros, unos rasgos o signos de identidad que nos diferencian y nos hacen únicos.

De la fuerza, la solidez y la filosofía de esa marca, entre muchas otras cosas, dependerá, en gran medida, la construcción de su imagen, de su comunicación y el cómo mostrarla y venderla.

1 comentario

Trackbacks y pingbacks

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *