A. M. Cassandre, el diseñador de carteles por antonomasia

Casando

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Un buen cartel es un telegrama visual“, dijo. Y con esta convicción logró convertir sus diseños  en una fusión perfecta entre diseño y comercio.

La geometría a la que recurría Cassandre a la hora de dar forma a sus obras, les otorgaba una gran fuerza que les permitía llegar de manera directa, pero a la vez contaban con una belleza casi indescriptible.

Como dato curioso, el nombre de este diseñador nacido en Ucrania era Adolf Jean-Marie Mouron.
Influenciado las tendencias de la época, el cubismo, el purismo y el cubismo, además de la emergente en aquella época estética Art Déco, diseñó su primer cartel para una tienda de muebles llamada Au Bùcheron.  Un cartel que le permitió hacerse con el primer premio en la Exposition Internacionale des Arts Decoratifs et Industriel Modernes en el año 1925.

Tras este premio los encargos llegan con frecuencia y sólo dos años después, en el 1927, fundó, junto a Charles Loupot y Maurice Moyrand, la agencia de publicidad Alliance Graphique.

Elegancia, belleza, y una tipografía audaz fueron las características de los carteles para las grandes empresas que recurrían al artista para plasmar la esencia de sus marcas.

El reconocimiento a nivel internacional no tardó demasiado en llegar. Y Cassandre se convirtió en el primer diseñador gráfico al que se le dedicó una exposición monográfica nada menos que en el Moma de Nueva York. Corría el año 1936. Una exposición que derivó en colaboraciones y encarga por parte de prestigiosas revistas como Fortune o Harper’s Bazaar.

Más tarde conténuó trabajando para grandes marcas como Bugatti o Pernod, para las que diseñó un sinfín de diseños maravillosos. Sin embargo, quizá el más famoso de sus carteles el que creó para Dubonnet, compuesto por tres fotogramas de animación que representan la sensación a la hora de tomar una copa de vino.

cassandre1019

 

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  1. […] Publicidad y diseño son dos conceptos que van de la mano. Siempre. Y ambos precisan de un tercer componente que les permite formar el triángulo perfecto: la creatividad. […]

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